La Guerra comercial de los E.U.A y su Impasse

Dr. José Manuel Vargas Menchaca

La guerra comercial iniciada por Estados Unidos de América (EUA) parece no tener fin; los incrementos arancelarios a las exportaciones de productos originarios de diversos países (importaciones de Estados Unidos) han sido el instrumento de presión, tanto para las renegociaciones comerciales, cuanto para diversos temas, entre ellos por ejemplo, el migratorio en la relación México-Estados Unidos.

Las políticas, estrategias y acciones de Donald Trump han estado dirigidas a cumplir sus promesas de campaña, englobadas en lo que básicamente consistiría en un E.U.A. grande y poderoso, con claro liderazgo mundial. Todo, en aras de revertir, entre otros, el desempleo en su país, la merma económica de las empresas acereras y automotrices estadounidenses, así como la invasión de los productos chinos. Es decir, frente a las políticas cambiarias acomodaticias de la República Popular China para favorecer la competitividad de sus productos, de subsidios a sus empresas fabricantes y comercializadoras, así como a la falta de respeto a la propiedad intelectual.

En relación con este último tema, el cual sin duda, junto a las demás circunstancias, influyó en la toma de decisiones para iniciar una guerra comercial, encontramos en el mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC), múltiples casos que pueden ser el origen de la guerra comercial entre China y Estados Unidos:

CASO DS362 EUA VS CHINA

El 26 de Enero del 2010 se distribuyó el informe del Grupo Especial (GE), según el cual China debería modificar diversas disposiciones relacionadas con los derechos de propiedad intelectual. El 8 de Abril de 2010 (circulado el 13 de Abril) China y EUA suscribieron un Entendimiento relativo a los artìculos 21 y 22 del Entendimiento de Solución de diferencias, conforme al cual China cumpliría la decisión del GE en un plazo de 12 meses.

CASO DS363 EUA VS CHINA

El 12 de Agosto de 2009 el GE distribuyó su informe, el cual fue impugnado. Así el órgano de Apelación distribuyó su informe el 21 de Diciembre del 2009. El 9 de Mayo de 2010 China y EUA suscribieron un Memorándum de Entendimiento con la finalidad de facilitar la distribución de publicaciones y películas, así como respecto de la participación  de los ingresos que corresponden a los titulares.

Los incrementos arancelarios por parte de EUA a las importaciones de una gran cantidad de productos de China surgieron durante la administración del Presidente Trump, con motivo de la aplicación de las secciones 301 a 310 de la Ley de Comercio Exterior de 1974. Todo ello apoyado en la idea de corregir la balanza comercial total y en particular con cada uno de los países con los cuales mantiene relaciones comerciales.

Las sanciones bajo la Sección 301 contra China se han aplicado en 3 etapas. La primera, en vigor desde el 6 de julio de 2018, consistió en fijar un arancel de 25% sobre 818 productos chinos importados con un valor anual de 32,300 millones de dólares.

Subsecuente, EUA instrumentó la segunda etapa, estableciendo un arancel del 25% sobre 279 productos chinos importados, con un valor anual de 13,700 millones de dólares, vigente desde el 23 de agosto de 2018.

Por último, la tercera etapa, vigente desde el 24 de septiembre de 2018, fue instrumentada primero con el arancel del 10% sobre 5,745 productos chinos importados por EUA con un valor de 188,900 millones de dólares, y luego con un arancel de 25% a la misma canasta

Después siguió la imposición de aranceles de 25% a las exportaciones de acero y 10% al aluminio que tuvieran como destino los Estados Unidos, medidas de las cuales en un principio fueron excluidos México y Canadá, pero después como presión en el marco de las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fueron incluidos.

A pesar de todos los esfuerzos en la OMC, no olvidemos, Estados Unidos por espacio de más de dos años ha bloqueado la designación de los nuevos miembros del Órgano de Apelación (OA), lo cual derivaría en un sistema imperfecto en la solución de diferencias. Frente a todo esto no está claro si el actual gobierno de México tenga la enjundia y visión suficientes, para definir cuáles son los pasos a seguir en el supuesto de que el presidente de Estados Unidos amague con nuevos incrementos arancelarios. Lo cierto es, depender de manera importante de un solo mercado en materia de exportaciones e importaciones genera una dependencia difícil de romper. Así, la diversificación de mercados debe ser una acción impostergable, para lo cual, la amplia red de acuerdos y tratados comerciales suscritos por México es una opción viable.

2019-10-07T17:25:24+00:00